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Las vajillas de Mikú Cerámicas destacan en la mesa con su personalidad

Liseth Gómez / @lisgomezzz

Desde Santiago de los Caballeros de Mérida, los diseñadores industriales Keyla Torres y Darwin Molina elaboran de forma 100% artesanal platos, tazas y piezas exclusivas y de calidad

Elevar la calidad de las presentaciones, reforzar el concepto gastronómico de los restaurantes y generar una experiencia sensorial que vaya más allá del gusto es el propósito de Keyla Torres y Darwin Molina, creadores de Mikú Cerámicas, un estudio dedicado a la fabricación artesanal de vajillas, tazas y piezas utilitarias exclusivas, 100% hechas a mano y a medida.

Diseñadores industriales de profesión y con un Master en diseño, gestión y desarrollo de nuevos productos,  Torres y Molina estaban en la búsqueda de elaborar productos propios cuando se enamoraron de la cerámica. “Consideramos que era un medio que nos permitía explorar la forma y concretar la materialización de diversos objetos utilitarios”, explica la barinesa de 37 años de edad.

Después de tomar clases y especializarse en este arte, en el año 2014 la pareja habilitó un área de su hogar de apenas ocho metros cuadrados y así nació Mikú Cerámicas, cuyo nombre proviene de la palabra “Mikúch” que significa “pedazo de tierra” en lengua aborigen de Mérida. “Queríamos enfatizar que nuestro trabajo era hecho localmente y de manera artesanal”, cuenta Torres. “La tierra es la principal materia prima en una pieza de cerámica, por eso terminamos adoptándola y adaptándola como parte de nuestra identidad”, agrega.

Al principio, la meta de Torres y Molina era producir unas 20 tazas y cinco dispensadores de café al mes, pero un pedido de la diseñadora Mayra Briceño lo cambió todo. La vajilla que entregaron era para el chef Karlos Ponte, quien estaba por abrir un restaurante llamado Taller en la ciudad de  Copenhage, Dinamarca. “Fue una gran experiencia que nos introdujo en este mundo maravilloso de la gastronomía”, recuerda Keyla.

“De allí en adelante, el crecimiento ha sido muy orgánico, siempre adaptando el espacio y equipo acorde a las necesidades que plantea la elaboración de vajillas”, dice la pareja, que desde hace tres años cuenta con un espacio de trabajo más grande y recibe pedidos de diversos restaurantes, entre ellos Moreno, Alto, Franca y Caracas Tea Company, en Caracas, y La Era, en Mérida.

Mikú se caracteriza por sus diseños elegantes y personalizados. “Cuidamos la forma, la geometría, las proporciones, y combinamos colores de manera consciente a fin de mantener la calidez, la personalidad y la calidad del producto hecho a mano”, afirma la pareja que elabora sus piezas gres o stonware con pastas y esmaltes cerámicos de fabricación propia.

Hasta tres semanas puede tomar la producción de una pieza de cerámica. Según Keyla, son muchos los pasos que se deben seguir y entre uno y otro el producto necesita reposar el suficiente tiempo como para continuar sin poner en riesgo su integridad.

La inspiración de Keyla y Darwin es siempre lo nuevo en el mundo de la gastronomía. “Observamos lo que están haciendo los chefs de vanguardia, las técnicas que utilizan y la manera en que presentan sus platos”, cuentan también motivados por las cualidades de la arcilla y los diferentes procesos y técnicas que existen para modelarla.

“Preferimos no vernos influenciados por ningún estilo o tendencia en particular de manera permanente, sino potenciar nuestra capacidad para adaptarnos a diferentes situaciones. A ello debemos nuestra variedad”, concluyen, esperando lanzar una línea de objetos complementarios para el servicio en la mesa.Ubicados en Santiago de los Caballeros de Mérida, Mikú recibe pedidos a través de mikuceramicas.com y en Instagram @mikuceramicas