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La creatividad es el principal ingrediente de los helados de Cremme

Liseth Gómez @lisgomezzz

Caramelo salado, café espresso, vainilla thai, limón con aguacate, fior di latte con jalea de guayaba, chocolate oscuro con sal marina, menta, y cotufas son algunas de las opciones que el chef José Antonio Casanova ofrece con esta iniciativa

Muy cremosos y afinados en sabores son los helados de Cremme, una marca del chef José Antonio Casanova y el diseñador Alessandro Laezza que nació en cuarentena y que ha conquistado a los amantes del gelato con sus sabores originales. 

Egresado del Instituto Culinario de Caracas y conocido por su trabajo en las cocinas de los restaurantes Malva y Leal by Jac, Casanova nunca se había planteado entrar en el mundo de los dulces. “Soy un cocinero empírico, me cuesta mucho seguir recetas al pie de la letra y eso es justo lo que se necesita en pastelería”, confiesa. 

Aunque no se considera dulcero, José Antonio siempre ha sentido afición por los helados. “Es una alquimia muy particular. A veces suena fácil, pero lograr una fórmula con proporciones de proteína, grasas y azúcar perfectas no es tan sencillo”, dice. A sus 32 años de edad, considera que el gelato ideal es cremoso, aterciopelado, untuoso, sin cristales y full de sabor».

Con el único equipo que el chef no vendió  de Malva, una máquina de helados, y por la necesidad de sustento que tuvo en cuarentena, comenzó a hacer las pruebas para Cremme. “Mi trabajo es la alta cocina, es lo que sé hacer, transformar platos y darle otros elementos, actualidad, nuevas texturas… pero haciendo sorbetes en casa, con recetas de amigos o que conseguía en libros, se me ocurrió empezar un negocio”. Fue entonces cuando se instruyó con un maestro gelatero y, después de muchas pruebas, logró la fórmula de su primer gelato: el de caramelo salado. 

Crear helados de selección con una base artesanal de gelato pero con sabores más contemporáneos y creativos es el concepto de Cremme, cuya identidad visual está a cargo de Leazza, experto en branding que reside en México y que quedó atrapado en Caracas por la cuarentena. 

 

Café espresso, vainilla thai, limón con aguacate, fior di latte con jalea de guayaba, honeycomb (miel), chocolate oscuro con sal marina, menta y stracciatella, sorbete de coco, nocciola, espumante Freixenet, sarrapia con nibs de cacao, arequipe, cotufas, ron Carúpano 21 con orangettes, whiskey y burnt caramel, té negro y frutos rojos –creación especial color rosado en alianza con SenosAyuda y que próximamente se venderá al público-, son los sabores que José Antonio ha creado para Cremme. Su primogénito, elaborado con notas de caramelo de azúcar quemada y con granitos de sal, sigue siendo el favorito. Pistacho italiano y té matcha vienen en camino.

En la fórmula de los gelati de Cremme no tienen cabida los aditivos ni los conservantes. Son productos 100% naturales hechos con ingredientes de calidad. 

Como todos los helados se elaboran en casa, Casanova solo ofrece dos sabores por semana –quizás un tercero, si sobra alguno de los días anteriores-, prepara gelato para eventos o juega con las combinaciones que algunos clientes le piden. 

Por los momentos, los productos de Cremme solo vienen en presentación de ocho onzas (230 gr) que alcanza hasta para dos personas. La meta de Casanova, además de regresar a la cocina, es abrir una tienda de gelatos envasados solo para llevar. 

Pedidos, con servicio delivery o pickup en la calle Suapure de Colinas de Bello Monte, a través de Instagram @cremmeccs.